En los últimos años se ha puesto de moda un término que, no siendo estrictamente quirúrgico, hace referencia a la combinación de ciertas cirugías encaminadas a devolver a las madres la figura que tenían previamente a los embarazos: el mommy makeover. Basta con ojear revistas de moda y vida social, especialmente en EEUU, para encontrar noticias sobre actrices de Hollywood, cantantes…. que se han sometido a este procedimiento para mejorar su aspecto tras los embarazos.

¿En qué consiste el mommy makeover?

Pese a que puede variar en función de las necesidades de cada paciente, el mommy makeover gira principalmente en torno a tres tipos de procedimientos: la mamoplastia, la abdominoplastia y la liposucción o lipoescultura.

  • Mamoplastia: puede optarse por un aumento mamario simple, si la calidad de la piel es buena y la ptosis del pecho es mínima, o bien puede ser necesaria la mastopexia o elevación, con o sin prótesis, lo que permite posicionar el complejo areola-pezón a un nivel más juvenil y devolver al pecho la tersura y la forma previas al embarazo.
  • Abdominoplastia: permite eliminar ese exceso cutáneo infraumbilical de piel y tejido graso, que ha perdido tersura, que es extremadamente resistente a la dieta y el ejercicio y que, en ocasiones, incluye cicatrices de cesárea. Podemos colocar la cicatriz de manera que quede completamente escondida bajo la ropa de baño favorita de la paciente, y mediante el tensado de la musculatura abdominal, podemos conseguir un vientre plano y estético.
  • La liposucción es otro arma muy poderosa en el mommy makeover. Permite eliminar, con cicatrices mínimas y apenas visibles, excesos grasos que se tienden acumular en zonas como los flancos, la espalda, los muslos y las caderas. La lipoescultura permite por tanto moldear una figura armónica y estética, y en combinación con la abdominoplastia y/o la mamoplastia otorga unos resultados extraordinarios.

¿Qué momento es el más adecuado para someterse a la intervención?

Lo más aconsejable es esperar al menos 6 meses para someterse a este tipo de cirugías. De esta manera permitimos al cuerpo reestablecer su equilibrio hormonal y los tejidos han recuperado su forma en la medida de lo posible.

¿Por qué algunas mujeres están empezando a optar por el mommy makeover?

El embarazo y la lactancia, si bien son procesos naturales que probablemente representen una de las mejores y más inolvidables experiencias en la vida de la mujer, tienen cierto impacto sobre su figura: los pechos pueden llegar a perder gran parte de su volumen, quedan “vacíos”, y los ligamentos de los mismos se distienden de manera que el pecho cae, perdiendo el aspecto juvenil previo al embarazo. Igualmente, la piel del abdomen se vuelve flácida, y los depósitos grasos a ese nivel son difíciles de eliminar, pese a seguir una dieta sana y hacer ejercicio de manera constante.

Todo ello hace que las mujeres puedan no sentirse cómodas con la ropa que solían vestir previamente al embarazo, y que recuerden con nostalgia la figura que, no hace tantos años, lucían en ropa de baño.

El mommy makeover busca devolver de una forma relativamente rápida la figura que lucían antes de sus embarazos, lo que les permite verse mejor consigo mismas y lucir la ropa que más les gusta.

¿Cuáles son las ventajas del mommy makeover?

El hecho de combinar estos tres tipos de cirugías en una única intervención presenta ventajas e inconvenientes.

Ventajas

En un único periodo de cirugía (entre 2,5 – 5 horas dependiendo del caso), es posible actuar al mismo tiempo en aquellas áreas que suelen crear más preocupación estética en la mujer, la cual tras la cirugía obtendrá un abdomen plano y un pecho firme y estético (teniendo en cuenta que debe pasar el período de post-operación, durante el cual los tejidos se encuentran inflamados y el aspecto estético no es el definitivo).
Los costes de someterse a una cirugía que engloba 2-3 tratamientos son menos elevados que el coste por separado ya que al combinar varios procedimientos estéticos en la misma cirugía, los gastos de quirófano, anestesia y equipo quirúrgico disminuyen, con lo cual es menos costoso realizar estos procedimientos de una vez que distribuyéndolos en varias cirugías.
Del mismo modo los riesgos derivados de la anestesia se asumen solo una vez y no 2 o 3.

Inconvenientes

El estrés sufrido por el cuerpo es mayor ya que se trata más de una zona. Además, el riesgo de que se produzca alguna complicación aumenta puesto que la cirugía es más elaborada, al combinar varios tratamientos.

También se debe tener en cuenta el postoperatorio. Lo mismo que puede parecer en primera instancia una ventaja, ya que no tendrías que ingresar a quirófano varías veces, puede ser un inconveniente. Tu cuerpo se debe recuperar en mayor medida puesto que se han abordado más áreas.

¿Qué recomendamos?

No existen dos pacientes iguales ni tampoco existen dos cirugías iguales, por lo que nuestro equipo médico en Plàstica recomienda a cualquier mujer que esté valorando someterse a un mommy makeover que se asesore con un buen cirujano plástico experto en este tipo de cirugías combinadas y con una larga experiencia.

Es importante que el cirujano estudie detenidamente cada caso y recomiende a su paciente el cometerse o no a la intervención ya que hay muchos factores a tener en cuenta (físico, tipo de piel, histórico médico, situación personal y psicológica, motivaciones, etc.) especialmente en el caso de madres que han tenido a sus pequeños recientemente.

En Plàstica evaluamos cada caso con gran detalle y te ofrecemos nuestro mejor asesoramiento. No dudes en contactarnos si estás pensando en realizarte un mummy makeover o alguna de las cirugías que se mencionan en este artículo.